miércoles, 30 de diciembre de 2009

El Hombre (Im)Perfecto

         2:13 AM. Goldfrapp – Lovely Head. (Gracias a ‘Secret Diary of a Call Girl’ que me hizo recordar tan sensual –pero sofisticado– disco).

         Cuando dije que ‘cuatro’ era complicado, no pensé que el tiempo de explicarlo llegaría así de pronto. Llegó. Él mismo lo hizo llegar.

         Pero antes, el hombre perfecto. Suena superficial, ¿y qué? Todos tenemos nuestros requerimientos, y créanme que los míos no son del tono: Alto, rubio, ojos azules. El hombre perfecto entonces.

1.   El hombre perfecto debe estudiar. De preferencia, una carrera humanista.

2.   El hombre perfecto debe encontrarse dentro del rango etario 19-24. (Si es 20-24, mejor).

3.   El hombre perfecto debe ser bilingüe. De preferencia Español-Inglés. English-Spanish.

Por ahora esos parecen ser los tres simples requerimientos. Problema #1: Si hubiera añadido de preferencia castaño claro, un poquito chubby y que lea mucho, no habría hecho más que describir a ‘Uno’, amor platónico. Sí, ese que tiene novio y que parece ya no pescarme. Problema #2: Creo que ninguno de los hombres con los que he tenido algo, me han gustado intensamente o me han atraído casualmente cumplen tales requerimientos.

‘Dos’ estudia una ingeniería y habla (¿escribe?) un inglés medio. Tiene 21. Checked. Sin embargo, ‘Dos’ tiene cualidades que si bien no se encuentran dentro de mi perfil de ‘El Hombre Perfecto’ no dejan de sorprenderme y atraerme, aunque aún no se forman como requerimientos. ‘Dos’ toca el teclado. ‘Dos’ canta. ‘Dos’ cocina y hace postres. Maravilloso, ¿no?. De hecho, el otro día hablábamos mientras él cocinaba arroz y se vanagloriaba de ser buen cocinero. Luego me dice: ‘Ya, me voy a duchar… No, mejor toco teclado un rato’ y a mi no se me ocurre nada mejor que invocar a Dios: ‘Ay, por Dios’. Respuesta curiosa, para él también. No quise explicarle mi repentina (e imposible, considerando mi ateísmo) invocación. ¿Cómo más puedo reaccionar ante un hombre que cocina y luego se va a tocar teclado como si fuera lo más normal del mundo? Por cierto, al parecer ahora ‘Dos’ está muy enganchado de su novio. Aún me debe un helado en todo caso. Ese helado jote. Pero creo que por ahora –y teniendo en cuenta que sólo me interesaba– ‘Dos’ queda tachado de la lista. Otro dato interesante que agregar sobre ‘Dos’: aún no supera a su primer pololo.

‘Tres’ va a entrar a estudiar Geografía el cada vez más cercano próximo año. Carrera humanista: Checked. Sort Of. Entendimiento del inglés decente, no sabría clasificarlo (Sí, creo que esta es punto más superficial, pero los idiomas son una debilidad más que un clasismo). ‘Tres’ tiene 19. Checked. Ahora, por alguna extraña razón no diría que no a un revolcón (no encontré mejor palabra) con ‘Tres’, con la ilusión de que la buena amistad que tenemos no se estropee. Con la idea de que luego de eso el ‘Hola’ ‘Cómo estai?’ ‘Te quiero’ no pierdan significado.

         Y ahora ‘Cuatro’. 1: No estudia. MAL desde el principio. Blank Box. 2: Un inglés con potencial, y mucho. 3: 20 años. Checked. La historia  con ‘Cuatro’ no es simple y debería tomarme una entrada completa (Quizá lo sea en un futuro). Ahora, en resumidas cuentas. ‘Cuatro’ fue mi primer beso real. Claro que eso él no lo sabe. Un beso torpe, romántico, de película. Un beso que ocurrió hace cuatro (curioso) meses y un poco más. Mi primer beso fue a los 19 años (No sé si sea algo de lo cual sentirme orgulloso). Con ‘Cuatro’ tuvimos una con infinitas comillas especie de ‘relación’. No algo serio, pero continuo. Terminó mal, al menos para mi. Aunque al parecer, por lo que he descubierto en los últimos días, no terminó.

         (Paréntesis, ‘Dos’ pelea con su novio en estos momentos. 3:05 AM. De nuevo)

         Volviendo a ‘Cuatro’. Luego de terminar tal entre comillas relación de la manera más abrupta, nuestra comunicación era equivalente a cero. Un intercambio de palabras banales, un ¿cómo estás? Bien, ¿y tú? Adiós. Y debo decir, me gustaba.

Luego, a pito de qué no recuerdo, a mediados de diciembre nuestra comunicación avanzó de una manera sorprendente; al nivel de que el un viernes antes de la creación de este blog sostuvimos una larga conversación por micrófono. Algo raro, inesperado pero agradable. Todo en un ambiente relajado, algo que me hacía sentir entre buenos amigos. Nuestra nueva frecuencia de comunicación siguió en aumento hasta que un día decide dedicarse a elogiarme. A abrir mi ventana de MSN para decirme: ‘Lindo… Te ves precioso’. ‘Gracias’, fue lo único que pude decir a sus repetidos elogios (Inesperados). Después de eso, la casual conversación por micrófono se transformó en algo previamente acordado, una cita.

28 de Diciembre, 2009. 22:30. Figuro yo hablando con él por micrófono. Una conversación entretenida, música incluida, una conversación fluida hasta que de la nada, sin anestesia; entre comentarios incómodos, de voz baja y suave respecto a nuestra, nuevamente comillas, relación me lanza una bomba atómica. Él: Estados Unidos. Yo: Hiroshima (Mala analogía). Cito: ‘Hay algo que no se me va a olvidar nunca’ … ‘¿Qué cosa?’ (voz baja, temerosa la mía) … ‘Que eres perfecto’. Primera reacción: ‘Fuck’. Así, sin más, sin el pitito de censura, a micrófono abierto. Segunda reacción: ‘No esperes mucho de mi después de eso’. Ventana de MSN. La voz no me alcanza para eso. Tercera reacción: DFGHJKLRTYUIO, CGVHBJNÑOGIL, FYVBJLNKÑM. Cuarta reacción: No es mía, de él. ‘Lo siento, pero tampoco puedo hacerme el imbécil’ … ‘¿Cómo?’ … ‘Los dos sabemos’. La verdad, yo no sé. Quinta Reacción: Cambio de tema.

¿Qué se supone que signifique todo eso? Claramente no soy perfecto (Aunque en algún momento dentro de nuestra ‘relación’ lo usó en su nick de MSN –en una manera muy románica, vale decir), si no, no escribiría este blog con todos estos desastres. ¿Y qué es eso que ambos sabemos? No quiero ser ingenuo, pero de verdad no lo sé.

¿’Esto’ aún no ha terminado? ¿Nos seguimos gustando? Preguntas que me persiguieron toda esa noche, todo el día de hoy.

         Lo que dicen los amigos:

        

Amigo #1: Dale una oportunidad. Cómo sabes y esta vez si resulta. Me gusta él.

         Amigo #2 (Y ‘Tres’ a la vez): Si quieres webiar un rato, adelante, estás en tu derecho. A veces no hace mal webiar un poquito.

         Amiga #3: Merinero (Gracias). No. Si no quieres darle una oportunidad, entonces no.

         Recurro a Amigo #4. La amiga #4. Recurro en desesperación a su casa. Luego de una tabla de pros y contras, una conversación de calenturas y moral (Así, sin censura) la conclusión fue: No te lo agarres. Debo decir, que en mi subconsciente había algo que me hacía buscar más contras para desequilibrar esa tabla. ¿Excusas? No lo sé. 

         Camino hacia mi casa. 20.43. Mensaje en mi celular: ÉL. Un mensaje casual. Preguntas capciosas. Respondo directa pero a la vez sutilmente con negativas. 22.40. Se conecta. No le hablo. No me habla. 23.17. Me habla. Trato de llevar la conversación hacia rumbos casuales. Me habla de un chico que al parecer está interesado en él. No quiere nada con el chico, pero lo hace sonreír. Mi respuesta: Pero a ti te gusta sonreír, ¿no?.

         La verdad, no sé a donde va esto. Ahora, trato de encausarlo, de llevarlo hacia un territorio seguro. Dejar de lado mi ego. Llegar a esas conversaciones agradables, como entre amigos, sin entrar en juegos de palabras, preguntas capciosas o tonos de voz coquetos. La filosofía/superstición/cliché del momento: Año nuevo, vida nueva.

         3:52. Soundtrack: Emiliana Torrini – Heartstopper. Sigo hablando con ‘Dos’ y sus desventuras. Bajando, el chick flick de los chick flicks: Breakfast at Tiffany’s con Audrey Hepburn. Después de mi confesado placer por ellos, no podía dejar de ver la madre de del género. La película favorita de Blair Waldorf, la película favorita de Jacks y su amigo gay, la película vagamente mencionada en Special Topics in Calamity Physiscs (Página 60 y parece que en buen rumbo. Le doy hasta el final de la semana para cautivarme, si no, A Heartbreaking Work of a Staggering Genious será la opción). 4:00 AM.

2 comentarios:

Danie.la# dijo...

jajajajaja, creo que no exagerabas cuando me advterías la mamonería de tu blog..
pero me reí en varias partes y comentarios.

sólo puedo decir que los hombres y mujeres perfectos son sólo invención de la publicidad(sean cuales sean los adjetivos que se les adjudique). Quizás dios debería haber repetido puras evas y adanes (y sí, andaríamos desnudos por la calle) pero sería demasiado confuso (una vez con mis hermanas hicimos el mismo mono en sis mil veces pa la misma casa, y fue un caos) así que yo entiendo que haya tenido que hacer diferencias.

:)
dije puras porquerías
besos.

PD. no me comentaste, mentiroso! ¬¬

[Franco] dijo...

"Maybe true love is a decision, you know. A decision to take a chance with somebody ... Maybe love is not something that happens to you, maybe is something you have to choose."

Voy a ocupar ese diálogo en alguna parte, no sé muy bien donde, pero lo ocuparé en alguna parte. Además, la primera vez que lo leí me emocioné demasiado por haberlo entendido, así que no puedo dejarlo pasar!.